Plenamente identificado con el decreto 0030 de 2026 que precisa que la desproporcionalidad de la remuneración percibida por los congresistas frente al ingreso promedio de los colombianos, se declaró Alejandro De Lima Bóhmer, candidato al senado de la República con el número 18 del Frente Amplio Unitario, durante las elecciones del próximo 8 de marzo.
Para De Lima Bóhmer, seguir sosteniendo los altos ingresos de los congresistas es desconocer la realidad del país y de muchos colombianos que ganan un salario mínimo mientras que otro ni siquiera un ingreso básico, teniendo que laborar más de 50 horas semanales para lograr un sustento, lo que, según él, amplía más la brecha entre ricos y pobres.
“Estoy totalmente de acuerdo con el decreto expedido por el gobierno sobre la prima especial para congresistas; creo que Los sueldos de los congresistas son demasiado altos y si no es vía decreto no caen en cuenta que se están ganando demasiado dinero, si lo comparamos con un gran número de colombianos que están en el mínimo o por debajo de la raya del mínimo”, precisó.
Como se conoce, en las últimas horas el Departamento Administrativo de la Función Pública expidió el decreto que elimina la prima especial de servicios para los congresistas, que se calcula en $16.914.540. Según el citado decreto, “la remuneración percibida por los congresistas resulta desproporcionada en relación con el ingreso promedio de la población y con la realidad económica del país, haciendo imposible el cierre de brechas propuesto”.
Actualmente, el sueldo básico de los congresistas es de $12.455.244, más una prima especia de servicios que alcanza los $16.914.514, además de $22.142.663 por gastos de representación, para un total de $51.512421, aproximadamente. Algunas versiones, establecen que la retención sobre los ingresos a los congresistas se aproxima a los $20.000.000.
Así las cosas, el No. 18 del tarjetón del Frente Amplio Unitarios, reitera el llamado a los colombianos para que sepan escoger bien el 8 de marzo, y no continúen eligiendo a los mismos que históricamente han vivido del erario público, retribuyendo poco o nada.