El director general de la Policía Nacional, mayor general Henry Armando Sanabria Cely, lamentó, rechazó y condenó con vehemencia la acción terrorista registrada en el corregimiento de San Luis del municipio de Palermo (Huila) que cobró la vida de siete policías.

A esta hora se desarrolla en Neiva, Huila, un Puesto de Mando Unificado (PMU) con presencia del Presidente Gustavo Petro, en el cual se analiza la situación ocurrida el día anterior y las acciones a seguir.

Perfiles de los uniformados que ofrendaron su vida en cumplimiento del deber:

  • Intendente Wilson Jair Cuéllar Losada: 42 años de edad y oriundo de Rivera (Huila). Llevaba más de 20 años en la Institución. Era casado y deja tres hijos. Actualmente era comandante de escuadra de la Fuerza Disponible. Tenía siete condecoraciones y 88 felicitaciones.
  • Intendente Luis Alberto Sabi Gutiérrez: 37 años de edad y oriundo de Neiva. Era casado y deja dos hijas. Llevaba más de 18 años en la policía. Era Comandante de Grupo de Reacción. En su hoja de vida reposan 8 condecoraciones y 51 felicitaciones.

  • Patrullero Duverney Carreño Rodríguez: 39 años y oriundo de Bucaramanga. Deja a sus dos hijos. Llevaba 20 años en la Institución. Era integrante de la Fuerza Disponible. Tenía 6 condecoraciones y 44 felicitaciones.
  • Patrullero Jhon Fredy Bautista Vargas: 31 años y oriundo de Pesca (Boyacá). Era casado y deja un hijo. Llevaba 12 años en la Institución. En la actualidad integraba la Fuerza Disponible. Tenía en su hoja de vida 3 condecoraciones y 52 felicitaciones.

  • Auxiliar de policía Santiago Gómez Endes: 18 años y era oriundo de Neiva. Llevaba 3 meses en la Institución. Contaba con siete felicitaciones.
  • Auxiliar de policía Arles Mauricio Pascuas Figueroa: 19 años y oriundo de Neiva. Llevaba 3 meses en la Institución. Tenía 7 felicitaciones.

  • Auxiliar de policía Cristian Ricardo Cubillos Borbón: 20 años y oriundo de Neiva. Llevaba 3 meses en la Institución. Tenía siete felicitaciones en su hoja de vida.

Entre tanto, el octavo uniformado de la policía que viajaba en la camioneta atacada con explosivos y ráfagas de fusil, Gustavo Esquivel, recibe atención médica en Neiva.  Fue el único sobreviviente de la masacre.

El padre del uniformado, Jesús Esquivel, en diálogo con Caracol Radio, indicó que su hijo siempre fue muy noble y que siempre soñó con ser policía. “Doy gracias a Dios por la oportunidad de volverlo a ver, estoy muy contento con Dios y bueno, hasta el momento no he logrado hablar con él, gracias por el apoyo que le han brindado en la clínica”, indicó Jesús.

“Él me decía que todo iba muy bien, que a veces le tocaba muy duro los entrenamientos, pero siempre quiso el mejor. En varias oportunidades me manifestó que sentía temor en ir a la zona donde ocurrió la masacre”, señaló el padre del uniformado en diálogo con Caracol Radio.

 

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