“No quiero volver a la estancia”: Esta es la petición sentida de Diana Carolina Daza, una paciente oncológica de la ciudad de Popayán, como resultado de lo que ella califica como mala atención en ese establecimiento de salud, denominado Clínica La Estancia.
Por complicaciones de su enfermedad, recién detectada y en primeras etapas de tratamiento con quimioterapia, ha requerido en ocasiones ingresar por el servicio de urgencias, lo que la ha hecho enfrentar la realidad que muchos colombianos conocen cuando van a este tipo de atención.

Largas horas de espera en un silla plástica, inclusive encontrarse con la sorpresa que a pesar de estar dentro de las instalaciones de la Clínica la Estancia, realizado el Triage y en espera de cuidados médicos, no los recibió “porque no aparecía registrada en el sistema”, es decir una paciente fantasma, inexistente.
Ante tanta falencia y bajo la premisa que los usuarios del sistema de salud tienen la potestad de escoger de parte de quién y dónde recibir el tratamiento para sus afecciones, la EPS Sanitas solamente ofrece la mencionada clínica como centro médico para todos sus afiliados en la región, causando congestión y mala calidad.
Esto ha hecho que la paciente, apoyada por su familia y prestigiosas abogadas, deba emprender acciones legales, con el fin de lograr su remisión por parte de Sanitas EPS a la ciudad de Cali, donde se tiene mayores y mejores alternativas de tratamiento.

Sin embargo la respuesta que recibe de su aseguradora (Sanitas EPS) es que debe acudir a la entidad con la cual hay “convenio” (negocio), o de lo contrario, si recibe atención en otra IPS, deberá pagar de su bolsillo los gastos ocasionados, lo cual es además de inhumano, imposible por la actual situación económica de la persona enferma.
En este momento se encuentra recibiendo atención médica de emergencia en otro centro de salud de Popayán, para corregir lo que habría causado deterioro en su salud el paso por La Estancia. Sin embargo Sanitas EPS insiste en que debe retornar a la clínica donde fue tratada inicialmente, como única opción, o debe asumir de forma particular los gastos médicos.

Es una pena que a estas alturas, los afiliados a una Eps, que pagan cumplidamente sus aportes, descontados de su salario mensual, no puedan ejercer realmente un derecho fundamental como lo es el de la salud.